El sindicato petrolero, desde hace décadas, atraviesa tiempos difíciles. Desde la época de Vicente Fox, a principios del año 2000, la cúpula sindical, que se adueñó del S.T.P.R.M. en apariencia se tambalea, como si el secretario general, Ricardo Aldana Prieto, quedara suspendido en el aire por las anomalías que se dieron durante el proceso de elección, y por tantas denuncias penales que enfrentan. Mientras, muchos trabajadores petroleros están confusos, en ocasiones sin saber qué rumbo tomar, o a que candidato de ‹›ocurrencias›› creerle, y que, durante años, surgieron, inclusive, algunos sin ser trabajadores petroleros, como Jorge Hernández Lira, el extinto Mario Ross, que estaba rescindido, o María de Lourdes, ‹›Lula››, o jubilados, como Hebraicas Vásquez, o el extinto José Salud, entre otros. Pero es, hasta que surge el candidato a la secretaria general del S.T.P.R.M. Cesar Pecero Lozano, un trabajador activo, que empieza a promocionar la Unidad en el gremio, que voltearon a verlo con seriedad, por no denostar contra nadie, sin caer en provocaciones, y poco a poco fue creciendo la idea, de que era el candidato del cambio, del que tienen fe, en que llegara a realizar auditorías y a exigir rendición de cuentas. sobre todo, confían que barrera las escaleras, de arriba hacia abajo, que es lo que espera el gremio petrolero.
Efectivamente, primero, Cesar Pecero empezó a promocionar la Democracia Sindical, después, con el Proyecto de la Cruzada por la Unidad. Siente que el trabajador petrolero tiene el derecho a elegir a sus representantes sindicales, ya que sin democracia no puede existir la Libertad, ni la libertad sindical, ha luchado por ensanchar la conciencia sindical en el trabajador, en beneficio de las familias petroleras, de rescatar los principios y convicciones sindicalistas, ya que muchos, han olvidado la lucha de quienes formaron al S.T.P.R.M. y un trabajador petrolero, sin memoria, es incapaz de reconocer una lucha por el cambio, y sin memoria, no hay conciencia, ni criterio ni talento para ser parte de la historia, que está a punto de vivirse, y que podría ser, que por primera vez, se reponga, por medio del voto libre y secreto, una elección a nivel nacional en el S.T.P.R.M. o en todo caso, darle el triunfo, al que obtuvo el segundo lugar, a Cesar Pecero Lozano, aunque para muchos, fue el ganador de la contienda.
Y efectivamente, alguien tiene que tomar las riendas de este cambio tan significativo en la historia del S.T.P.R.M. en este año 2022, ya que el 27 de octubre del 2005 se reeligió de manera ilegal, Carlos Romero Deschamps, y un grupo de trabajadores lograron nulificar su Toma de Nota, pero la S.T.P.S. le otorgo otra Toma de Nota diez días después, debido a la corrupción y conflicto de interés, que se vivió en la época neoliberal del PRI y del PAN. Mientras, Cesar Pecero mantiene en un hilo, la permanencia de Ricardo Aldana Prieto, en la Secretaria general del S.T.P.R.M. quien solo cuenta con una resolución a su favor, aun siendo trabajador de confianza, y sin Toma de Nota. En fin.
