TODO LO MALO SE LO DEBEMOS
El Gregueriano: No le debemos nada bueno, sólo calamidad y desastre.
Por las mefíticas venas de Vitíligo “Dubalin” Meado, corre la mezcla sanguínea de lodo-pri-pan; por ello durante un encuentro que sostuvo con el grupo parlamentario del partido al que no pertenece pero sirve cual perro faldero en el Senado, José Antonio Meade aseguró que el partido que le postulará como candidato a la Presidencia –cofradía de ladrones que por sus siglas en español llano, significa “Puras Ratas Institucionalizadas”- siempre ha sabido anteponer los intereses del país, por lo que éste, le debe mucho.
“No hay una sola institución, una sola de las que tiene el país que no se haya construido con el voto del PRI (...) No hay un solo paquete económico en la historia de este país que no se haya construido con los votos del PRI, esa vocación que tiene el PRI de construir instituciones y de anteponer frente a cualquier interés al interés del país, es una deuda que este país tiene con el PRI, que debe reconocerse, que debemos valorar y que debemos ponderar”.
Ciertamente la principal aportación que los mexicanos le debemos al pri la llamamos por su nombre: CORRUPCIÓN. El pri y sus nefastos gobernantes trataron de convertir a la corrupción en una institución -al extremo que Peña afirma que la corrupción es parte de la cultura de los mexicanos-. Otra aportación del pri a los mexicanos se denomina fraude electoral –toda elección a los puestos públicos donde se puedan llevar a sus cuentas privadas dinero del erario, los priistas buscan ganarla vía el fraude-.
Otra aportación que los mexicanos le debemos al pri es la pavorosa pobreza en la que ha sumido a más de 58 millones de mexicanos -aplica una política pública de empobrecimiento como medio de control y dominación-: empobrece al pueblo para luego traficar con esa pobreza durante las elecciones (usando el erario y los bienes nacionales de los programas de gasto social para chantajear al votante y condicionarle los apoyos a cambio del voto).
Otra “institución” que se le agradece al pri es todo un entramado nefasto de políticas neoliberales antipopulares; se encadenó ese partido (y sus dirigentes) al carro triturador del neoliberalismo económico. Y una más; aportación de barbarie del pri al país, la horrorizante desigualdad social en donde menos del 0.3 por ciento de los mexicanos concentra más del 98 por ciento de la riqueza frente a más del 96 por ciento de la población sobrevive con menos de un salario mínimo al día. Esas son las “instituciones” que el pueblo de México le debe al pri.
Esas son las “instituciones” que hay que mandar al diablo –mejor digamos, al carajo-. pero que Meade y sus amos quieren sostener a toda costa para seguir obteniendo ellos sus beneficios.
Los mexicanos no le debemos nada bueno al pri; debemos, eso sí, más 50 mil pesos por cada mexicano por la deuda gigantesca que el pri, desde el gobierno federal y en los Estados, ha contraído con capitales usureros extranjeros: Le debemos, eso sí, una pavorosa devaluación del peso respecto al dólar; un salario mínimo de vergüenza: el más humillante y exiguo de américa latina.
Al pri, al pan y a Meade, México le debe, el padecer una deuda pública históricamente aplastante; le debe haber convertido a la Secretaria de Hacienda en la oficina para tramitar empréstitos y endeudar al país. En México, a la deuda del sector público federal, se le conoce como el Saldo Histórico de Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), el cual agrupa todas las obligaciones financieras contraídas por el Gobierno Federal, más aquéllas de las entidades que actúan por cuenta de éste.
Al 31 de diciembre de 2011, el SHRFSP ascendía a $5’849,843.5 millones de pesos (mdp), equivalentes al 37.9% del PIB (o a $50,596.16 pesos por habitante -esa cantidad era la que debía cada habitante al extranjero por la deuda pública que el gobierno pripanista había contraído a esa fecha). Para el 31 de diciembre de 2012, esa cifra llegó a los $6’096,845.0 mdp, equivalentes al 38.0% del PIB (o igual a que cada mexicano debía por esa deuda pública $52,153.58 pesos). Esto representó un crecimiento real de la deuda pública, entre 2011 y 2012, del 4.2% y del 3.1%.
Para diciembre de 2013, Peña y el pri habían elevado la deuda pública hasta representar el 40.1% del PIB; para diciembre de 2014, Peña y el pri, subieron la deuda pública hasta representar el 42.6% del PIB; en 2015, la elevaron al 46.6% del PIB; en 2016, la subieron al 48.7% del PIB.
Al pri le debemos la inmensa deuda pública que el gobierno a contraído. Al pri no le debemos nada bueno, sólo calamidad y desastre.