Urdimbres y Texturas
CANDIDATOS INDEPENDIENTES, IGUALAR LA DEMOCRACIA
Caer en la idea de que las candidaturas independientes pudieran tener oportunidad entre el electorado nacional también pone en relieve quién es el candidato, qué ha hecho y a qué ha estado vinculado. No es fácil. El rezago en el ánimo político no sólo atañe a los institutos políticos desencantados, sino también hace presión en los ciudadanos en general.
Margarita Zavala, Armando Ríos Piter y Jaime Rodríguez Calderón (El Bronco) quedaron registrados como los candidatos independientes que más firmas recopilaron a nivel nacional, para contender por la Presidencia de la República. ¿Cuál es el panorama que tienen? Es factible que queden como un precedente de una reforma política (2014) que puso a disposición de cualquier ciudadano las candidaturas independientes.
Para ellos quizá quede como un referente personal, pero ¿ganar? Enfrentarse a la acción de los partidos políticos establecidos no es precisamente un camino fácil. Ellos sólo darán impulso a sus carreras políticas, pero el país ya no está para ensayos. Aunque asumiendo la situación del país y el desencanto de los partidos, el ciudadano puede dar algunos sustos en las estadísticas del futuro proceso electoral.
Nos lleva a cuestionar de qué tamaño será la organización de sus campañas políticas, en dinero y personas. Armando Ríos Piter dejó el PRD después de militar diez años, El llamado Bronco, Jaime Rodríguez estuvo afiliado al PRI 33 años, y Margarita Zavala dejó de lado su afiliación al PAN al que perteneció 33 años. El salto al vacío no es precisamente al vacío, las opciones políticas pueden abrirse a estos candidatos, que de experiencia tienen haber participado en la política nacional, garantía de jugar el eterno administrador del poder.
Los casos de los movimientos políticos individuales que se han presentado en países como Nueva Zelanda, Australia, Canadá, Francia, o España, lleva a reflexionar sobre cómo deben presentarse opciones para los electores que tienen ya cierta apatía de participación; porque ciudadanos no se sienten representados, quizá estén más cercanos a sentirse víctimas que personas, y más atrapados que libres.
El reto del 2018 es en verdad llevar a cabo el movimiento de la manija que dispare el llamado cambio, a donde sea pero que se mueva. Andrés Manuel López Obrador tiene ante sí mismo el reto de no quedarse en el discurso, sino de ejercer finalmente el anhelado poder para transformar la nación con la que él sueña y que nos invita a construir. Anaya desde su postura de elitista y tecnócrata piensa el país como una enorme empresa, cuyos recursos ya rematados, embargados e invadidos requieren con urgencia de un organigrama que permita el saqueo pero de manera paulatina y administrada, para que no se sienta. Meade -más perdido no se puede-, convencer al grupo y ejercer de administrador y perpetuador de la situación que ahora vivimos, pero proponiendo ejercer de sofisticado. Los independientes que vienen…