• La Verdad del Sureste |
  • Domingo 01 de Marzo de 2026

VOZ UNIVERSITARIA

LA DECENA TRÁGICA: LA ACTUACIÓN DE LOS CONSERVADORES EN LA HISTORIA DE MÉXICO

Publicado el:

Héctor Valencia Reyes


(Profesor e Investigador de la DACSYH de la UJAT)

En México, cada 9 de febrero de cada año recordamos que un día como hoy, en 1913, inició la Decena Trágica: del 9 al 19 de febrero, que fue el tiempo en el que varios contingentes del ejército iniciaron un Golpe de Estado contra el Presidente Constitucional Francisco I. Madero, lo traicionaron, lo aprendieron y lo encarcelaron, para después asesinarlo el 22 de febrero. A través del tiempo, el Estado mexicano centró el recuerdo del 9 de febrero, como el día del inicio el levantamiento militar contra el Presidente, que como reacción generó, que Madero realizara la Marcha de la Lealtad: el recorrido que el Presidente hizo del Castillo de Chapultepec hasta el Palacio Nacional, acompañado de los cadetes del Colegio Militar y sus seguidores; para reafirmarse como mandatario constitucional y señalar el fracaso del inicio de la intentona golpista encabezada por los generales Díaz y Reyes.
Pero, después de 10 días, Madero fue traicionado por el militar que él mismo nombró, para que lo defendiera: Victoriano Huerta. Fue detenido junto con el Vicepresidente Pino Suárez en el propio Palacio, encarcelado durante tres días y luego, ejecutado por un grupo de rurales disfrazados de miembros del ejército, en las inmediaciones de la Penitenciaria de la Ciudad de México.
La investigación y análisis histórico de la Decena Trágica nos permite comprender diversos fenómenos: que Madero llegó al poder y no modificó la estructura del ejército, del poder judicial y legislativo, contra los que inicio la revolución; el Presidente no aplicó puntualmente el Plan de San Luis, fue impugnado por Pascual Orozco, traicionó a Zapata, etc., pero sobre todo, no aplicó un plan estratégico que transformara en lo político, económico y cultural a la sociedad; para cambiar la estructura social porfirista: injusta, represiva, autoritaria y corrupta, contra la que él mismo se levantó en armas.
De manera coyuntural, la Decena Trágica me permite ver, bajo que términos políticos, militares, económicos, periodísticos, etc., se movían los conservadores porfiristas, que fueron desplazados por los maderistas y revolucionarios de varios espacios de poder.
La Decena Trágica sintetiza y expone la cosmovisión de los conservadores, los parámetros bajo los cuales actúan, para luchar y conservar el poder: la calumnia, la difamación, el engaño, la traición, la violencia y el asesinato. Calumniaron y difamaron a los maderistas y sus acciones de gobierno a través de la prensa y las asociaciones civiles; engañaron a la población diciendo que el Presidente debía renunciar o ser derrocado por inepto y antidemócrata; traicionaron las instituciones, se aliaron con los Estados Unidos y levantaron al ejército; hicieron uso de la violencia, asesinaron a Madero y Pino Suárez, a diputados, obreros y militares leales al Presidente, para resolver su lucha política y apoderarse, con las armas, del poder y las instituciones.
La Decena Trágica, nos permite ver las prácticas habituales de los conservadores en la historia de México, porque lo que hicieron en 1913, fue lo mismo que habían hecho durante todo el siglo XIX, en especial durante la Guerra de Reforma y la Intervención Francesa; fue lo mismo que hicieron cuando asesinaron a Álvaro Obregón y se levantaron contra el Estado posrevolucionario en la Guerra Cristera.
Es decir, en la historia de México los conservadores establecieron un proyecto social, una cultura y una identidad, en la que asumieron posiciones como las que realizaron en la Decena Trágica. Por ello, no nos debe extrañar que hayan dejado al país en la banca rota y que impugnen la hegemonía y trasformación que impulsa Morena y sus aliados en la actualidad.