La Jornada 6 dejó una imagen clara del torneo: el Club Deportivo Guadalajara no solo es líder, es un equipo convencido. Y el clásico lo confirmó.
Chivas derrotó 1-0 al Club América con un gol de Armando “Hormiga” González antes del descanso. Fue un partido cerrado, intenso, más táctico que espectacular. Pero los clásicos no se explican por el brillo, sino por la contundencia. Y ahí, Guadalajara marcó la diferencia.
Lo verdaderamente importante va más allá del marcador: seis jornadas, seis victorias. Dieciocho puntos de dieciocho posibles. Paso perfecto.
Chivas ha construido su arranque desde el orden. Defiende con disciplina, compite cada balón y entiende cuándo acelerar y cuándo sostener. No es un equipo que deslumbre desde el espectáculo, sino desde la convicción. Y eso, en torneos cortos, pesa.
Vencer al América en medio de esta racha potencia el mensaje. No es una buena semana aislada: es una tendencia. El clásico, además de tres puntos, fortalece la autoridad emocional del líder.
Del otro lado, América mostró lapsos de control, pero volvió a quedarse corto en la zona decisiva. Le faltó claridad en los últimos metros y capacidad de reacción tras el gol. No fue ampliamente superado, pero sí fue superado en lo esencial.
La Jornada 6 deja un diagnóstico sencillo: Chivas ya no es sorpresa, es candidato. Y cuando el invicto se combina con triunfos en partidos grandes, el discurso cambia.
El torneo es largo. Pero hoy, el equipo que marca el ritmo viste de rojiblanco.
