Disidencias
Amenazas de Sabotaje Electoral y … Golpe Estado
En entrevista realizada por El Universal (Ciudad de México), el ex perredista Porfirio Muñoz Ledo tocó un tema que en la medida que avanza parece tomar forma en el contexto electoral con la aprobación de la Ley de Seguridad Interior. Hay también otros elementos que se suman a la sospecha que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) prepara desde el gobierno un golpe de estado con el fin de imponer como presidente de la República a José Antonio Meade Kuribreña el próximo 1 de julio de 2018.
Si bien el virtual candidato presidencial por la denominada coalición “Meade Ciudadano por México”, refleja cierta ansiedad e inseguridad en la construcción de una candidatura ganadora; por ejemplo: registró ante el Instituto Nacional Electoral (INE) el nombre de la coalición con su apellido, la cual por cierto el mismo organismo electoral federal ordenó cambiarla en un término de diez días (a partir del 4 de enero) por un slogan menos personal del candidato y más apropiado del partido.
Es correcto que sus publicistas trabajen en convertir sus negativos en positivos; pero lo que no está bien es que incluyan información engañosa y manejen temas de seguridad de forma tendenciosa y peligrosa, buscando sembrar la incertidumbre de un posible sabotaje electoral que estaría preparándose desde Los Pinos y el CEN tricolor. Vienen los ejemplos:
Tomo como un indicio, la nota publicada por el reportero Jude Webber en el Diario británico Financial Times, quien raramente afirma que apoyado por su “perfecta maquinaria electoral”, el partido (PRI) podría ser imparable para conseguir el 30 por ciento de los votos que lleven al poder al ex titular de Hacienda y Presupuesto (SHCP), colaborador de Peña y Felipe Calderón.
Muñoz Ledo sostiene -en la entrevista-, que desde este momento el partido en el poder, desarrolla una estrategia de tres vías: la primera, es disuasiva en términos de colocar al tema de la Ley de Seguridad Interior como la amenaza de una posible intervención militar para imponer a Meade en la presidencia. La segunda: una supermillonaria compra de votos (al mayoreo) en todas las secciones electorales del país “esta parte ya la trabaja el PRI a través de Alejandro Gutiérrez, él está orientado a una elección absurda”, comprando todos los votos en el país, subrayó. Y la tercera: la negación de las responsabilidades de los gobiernos priistas y de él (de Meade) en el manejo equivocado de las finanzas, la cual ha llevado al sobreendeudamiento, los gasolinazos, la devaluación y la inflación. Un artífice de la pobreza que agobia a millones de mexicanos.
El político explica que el gobierno federal impulsa la Ley de seguridad Interior, como un instrumento de amenaza no contra el narcotráfico, sino contra la oposición y la misma población, ante el temor de la derrota y la insurgencia social.
Lo deseable es que tengamos elecciones donde se respete la voluntad en la emisión del sufragio. Sólo la masiva movilización ciudadana a las urnas hará que prevalezca la democracia contra la tecnocracia depredadora.