Entre la ilusión y la realidad
A los Olmecas de Tabasco les restan seis series para cerrar la temporada regular y el panorama es claro: el equipo está cerca de los playoffs, pero todavía no transmite la sensación de ser un rival que nadie quiera enfrentar en septiembre.
La novena tabasqueña ha demostrado que tiene con qué competir. El pitcheo ha sostenido al equipo durante buena parte de la campaña y la directiva volvió a mover sus piezas con la llegada de Ronnie Williams, un brazo que puede aportar profundidad y experiencia en una etapa en la que cada apertura adquiere mayor valor. Sin embargo, ningún refuerzo resolverá por sí solo los problemas que el equipo ha mostrado en distintos momentos del año.
La principal tarea sigue siendo encontrar regularidad. Olmecas ha alternado series en las que luce como uno de los mejores equipos de la Zona Sur con otras en las que la ofensiva desaparece o los errores terminan inclinando la balanza. Esa inconsistencia es la que debe desaparecer antes del inicio de la postemporada.
Más allá del lugar que ocupe en el standing, estas seis series deben servir para consolidar una identidad. Llegar a playoffs no será suficiente si el equipo no encuentra continuidad en ambos lados del diamante. En esta etapa, el béisbol deja de premiar los destellos y comienza a recompensar la constancia.