Con el nombre de “Competencia Nuevos valores” el Injudet lleva a cabo desde el mes pasado la detención de nuevos talentos deportivos, que de alguna forma reemplazan a los Cursos de Verano Deportivo; con la diferencia que el actual proyecto está encauzado a ciertas disciplinas deportivas.
La pandemia obligo al órgano rector deportivo estatal a suspender todas las actividades deportivas desde el año anterior, por lo que, en esa brecha de tiempo, la exploración para sustituir con el paso del tiempo a las actuales figuras deportistas, prácticamente quedó paralizada y a la deriva.
Entre los deportes que incluyen el programa están: atletismo, judo, karate do, luchas asociadas y levantamiento de pesas. Como se aprecia faltan muchos que formaron parte de los veranos deportivos a los cuales se dieron cita decenas de niños y niñas que les sirvió de escaparate para vestir los colores estatales y nacionales.
La intuición deportiva ofrece a los primeros lugares de cada deporte convocado entrenamientos y una evaluación periódica por la Dirección de Alto Rendimiento de la dependencia, lo cuál es obligación por ser un ente de la estructura gubernamental y con presupuesto público. El detalle es que corresponderá a los padres de los deportistas financiar sus carreras deportivas, aunque por sus resultados obtengan una beca, por lo regular de un monto raquítico y, lo peor, con retraso para cobrar. Últimamente, hasta los ganadores del Premio Estatal Deporte, tienen sin cobrarlo más de un año.
Por esta razón paterfamilias de escasos recursos económicos prefieren invertir en la preparación académica de sus hijos que, en la deportiva, porque en la última existen muchos factores que podrían truncarla. El entorno muestra que la mayoría de los competidores forman parte de la clase media para bajo, porque los del alta tienen otras pretensiones.
El deporte competitivo es un negocio, y el sector publico tiene otras prioridades por resolver como la salud, cada día más demandante, por lo que sucede en el mundo en este rubro y repercute en todos los países. Es ineludible trazar como la iniciativa privada sea la patrocinadora de la actividad, mientras tanto el Injudet justifique su existencia con proyectitos. El poder es el poder.
