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Medio tiempo.
La presente administración estatal llegó a la mitad de su camino, aunque aquí a diferencia de ciertos deportes, la posibilidad de tiempos extras es nula; entonces lo que haga o deje de hacer en el resto de tiempo que le queda de Gobierno, en materia deportiva, inclinará la crítica a favor o en contra según sus acciones.
En el ámbito del deporte durante el primer tramo de trabajo gubernamental la entidad abandonó el sótano deportivo, pero el repunte se desplomó y este año quedó a escasos lugares de recuperar el deshonroso fondo. Son innegables los esfuerzos del titular del Instituto del Deporte de Tabasco (Indetab), licenciado Carlos José Dagdug, por evitar el descarrilamiento.
Por fortuna o desgracia la calidad deportiva únicamente se logra en base de dinero para fogueo, contratar entrenadores deportivos especializados, becas jugosas para talentos y destacados deportistas así como la construcción de infraestructura para los atletas de alto rendimiento etcétera, etcétera.
En estos casi tres años de labores el presupuesto del deporte, lejos de incrementarse se cayó, y colocó contra la pared a las autorices deportivas. Esto se reflejó en la Olimpiada Nacional (ON) 2015 de este año donde la delegación tabasqueña apenas consiguió cuatro preseas áureas.
De la cantidad citada líneas arriba, Tabasco perdió una por el caso de dopaje, primitivo en la historia deportiva local, con la atleta Alejandra Lucía cárdena Orepeza, la cual subió al pódium de la justa deportiva pues ganó primer lugar en vallas e hizo efectivo los pronósticos previos a la competencia. Sin embargo, tras la competencia y análisis clínico de orina salió positiva al uso de sustancias prohibidas.
La esperanza del Indetad es que el Congreso Local le dé celeridad para aprobar de la nueva Ley del Deporte, que permita ordenar el deporte asociado y, fundamentalmente, bases para que la iniciativa privada deduzca de impuestos los patrocinios que oriente al fomento y desarrollo deportivo.
Asimismo, legislar para obligar que los municipios consignen un porcentaje importa de su presupuesto para apoyar al deporte de sus jurisdicciones. Esta es una asignatura pendiente, porque la mayoría de los ediles del pasado y presente se desentienden de tan sustancial quehacer humano de la sociedad.
Aún quedan un poco más de tres años de labores, en los cuales diputados en activo tienen en sus manos el futuro del deporte estatal, igual que los congresistas federales y la legislatura local siguiente para aprobar leyes, en su caso, y gestionar mayores recursos para el repunte del deporte tabasqueño. El poder es el poder.