Como presidenta de México, Claudia Sheinbaum ha iniciado su mandato con una clara continuidad de la "Cuarta Transformación" (4T) heredada de Andrés Manuel López Obrador, pero incorporando énfasis propios en sostenibilidad, equidad de género y desarrollo regional.
Al ingresar en 2026 —su segundo año completo en el poder—, las expectativas son elevadas y multifacéticas. Este año se perfila como un periodo de consolidación, en el que el gobierno enfrentará desafíos económicos, sociales y de seguridad, mientras impulsa proyectos ambiciosos como el Plan México y un amplio programa de inversión pública.
El 2025 fue un año de transición para Sheinbaum, con ajustes en el gabinete e implementación de políticas heredadas, como los programas de bienestar y el combate a la corrupción.
Sin embargo, 2026 representa un punto de inflexión. La presidenta ha reiterado que será un "año mejor" para México, con foco en la estabilidad económica y el bienestar social.
En su mensaje de fin de año, deseó salud, bienestar y amor a las familias mexicanas —dentro y fuera del país—, reafirmando su compromiso de trabajar "en cuerpo y alma" por el bien de todos.
Esta retórica positiva se traduce en planos concretos que se anunciarán o avanzarán en enero de 2026, incluyendo un programa histórico de inversión en obra pública, avances en el Plan México y fortalecimiento de los programas de bienestar.
Desde el punto de vista político, 2026 podría ser el año en que Sheinbaum consolide su liderazgo autónomo, con posibles ajustes en el gabinete para incorporar figuras de mayor confianza.
Hasta ahora, su gobierno ha sido percibido como una extensión del anterior, pero analistas y líderes morenistas, lo definen como un año de "grandes definiciones y consolidación".
Por otro lado, la oposición advierte de riesgos como la deuda creciente, la violencia persistente y márgenes económicos limitados, agravados por tensiones externas con la administración de Donald Trump.
Esta dualidad marca las expectativas: oportunidades de avance en un contexto global complejo, pero con riesgos si no se gestionan bien las presiones internas y externas.
La Economía como Eje Central
Analistas coinciden en que la economía será el núcleo de 2026. Sheinbaum ha insistido en que México está "muy fuerte" y que "le va a ir mejor", gracias al combate a la corrupción y la evasión fiscal, sin nuevos impuestos generales.
El Paquete Económico 2026 proyecta un crecimiento del PIB entre 1.8% y 2.8%, con un déficit fiscal del 4.1%.
Un punto positivo es el impulso a las inversiones. El Plan México busca atraer cientos de millas de millones de dólares en proyectos públicos y mixtos, con participación privada en infraestructura, energía y manufactura. Los empresarios han expresado confianza en un crecimiento incluyente que genera empleo y desarrollo regional.
Sin embargo, proyecciones independientes señalan un crecimiento más modesto, vulnerable a la revisión del T-MEC y posibles aranceles de Trump. La deuda elevada y los pagos de intereses representan desafíos, aunque el gobierno los justifica como necesarios para el bienestar y la inversión.
Avances Sociales y Bienestar
En lo social, 2026 promete expansión histórica. El presupuesto para programas de bienestar superará el billón de pesos, beneficiando a millones con pensiones, becas y apoyos a migrantes, indígenas y mujeres.
Se enfatizará la equidad de género, la consolidación del IMSS-Bienestar y la reducción progresiva de la jornada laboral a 40 horas.
Estas encarnan el "humanismo mexicano" promovido por Sheinbaum y podrían reducir desigualdades si la economía mantiene el dinamismo. Su impacto dependerá de una ejecución eficiente y de que el crecimiento no se estanque.
Seguridad y Otros Desafíos
La seguridad sigue siendo el punto crítico. El gobierno priorizará la paz, con posibles ajustes en estrategia y mayor enfoque en prevención. La persistencia de la violencia será un reto clave.
Políticamente, 2026 incluirá el segundo informe de gobierno y posibles reacciones internas en Morena. Externamente, las relaciones con Estados Unidos —marcadas por la revisión del T-MEC, migración y presiones de Trump— serán esenciales.
En conclusión, 2026 podría ser transformador para Sheinbaum si las inversiones, el bienestar y la estabilidad fructifican, consolidando la 4T en un entorno desafiante. El éxito dependerá de decisiones pragmáticas, manejo de riesgos externos y mantenimiento del respaldo popular. México enfrenta un año de oportunidades y pruebas, con potencial para avances significativos si se navegan bien los obstáculos.
