• La Verdad del Sureste |
  • Sábado 21 de Febrero de 2026

Los de abajo

Campaña mediática opositora para tratar de frenar la reforma electoral

Publicado el:

Alejandro Hernández


La oposición ha echado andar una maquinaria mediática para tratar de frenar la reforma electoral propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum. Recurren a todo tipo de artimañas para mentir a los mexicanos sobre los alcances reales de la propuesta presidencial. Quieren seguir siendo una burocracia partidista dorada que absorbe millonarios recursos no para promover valores democráticos ni practicar el bien común, sino para mantener privilegios, vivir a costa del erario.
 

Su principal argumento falaz: Morena y la presidenta quieren destruir la democracia, quieren desaparecer a las minorías electorales para convertirse en un partido hegemónico, monolítico y autoritario, como sí lo fue el PRI durante más de 7 décadas.
 

Inclusive, han financiado encuestas para decirnos que la gente quiere desaparecer las diputaciones plurinominales sin tener conocimiento de cómo se eligen ni qué función desempeñan, como si esa tarea fuera distinta de la que realizan los legisladores de mayoría.
 

Ahí está el engaño, la trampa. La función de un plurinominal es la misma que uno de mayoría. La diferencia estriba en que a los de representación proporcional los eligen las cúpulas partidistas y los otros son electos por el voto popular en las urnas.
 

Si en un principio la presidenta había planteado la eliminación de las diputaciones plurinominales, la propuesta actual es que los legisladores plurinominales ya no sean electos por intereses partidistas o de grupo de interés, que no representan a los ciudadanos sino a unos cuantos.
 

“El problema son estas listas de las burocracias partidarias que se han convertido en algo que la gente no quiere. Entonces va a ser una propuesta razonable”, adelantó este miércoles la presidenta Claudia Sheinbaum durante su habitual conferencia de prensa en Palacio Nacional.
 

La reforma electoral propone una modificación en la representación proporcional, pero mantiene la figura de diputados y senadores plurinominales, no eliminarlos, a diferencia de propuestas anteriores.
 

Es decir, cambiar el método de elección para evitar que sean designados por las cúpulas partidistas; vincularlos más directamente con el voto ciudadano, posibles mecanismos de selección por la gente para garantizar la representación de minorías y evitar el "reparto interno".
 

LOS PLURICHAMBAS Y PLURIPARTIDOS
 

En la actualidad, son políticos que no los elige el pueblo, que no representan a los ciudadanos. Ahí tenemos el caso del diputado federal del PRI, Erubiel Alonso Que, que tuvo que ser inscrito en la segunda circunscripción de la que forman parte los estados de Aguascalientes, Zacatecas, Nuevo León, Guanajuato, San Luis Potosí y Tamaulipas.
 

Alonso Que es tabasqueño oriundo de Balancán. No podía ser colocado en las listas nacionales del PRI en la tercera circunscripción, a la que pertenece Tabasco y todo el sureste, por una sencilla razón: jamás hubiera llegado a San Lázaro, porque la votación priista en el estado es casi simbólica.
 

De ahí que lo metieran en la segunda circunscripción, aunque no haya nacido ahí ni tenga su domicilio en alguna de esas entidades. Eso es lo que se quiere evitar con esta reforma, que lleguen al Congreso de la Unión por el voto ciudadano y no por decisiones cupulares.
 

Se busca también suprimir que de la Cámara de Diputados se salten como chapulines a la de Senadores y viceversa. Así le han hecho varios legisladores que actualmente están en funciones, como la presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán lleva 20 años como plurinominal, saltando de una cámara a otra, sin aportar nada al país.
 

Otro punto a destacar de la reforma electoral es que plantea que sean menos costosas las elecciones y la reducción del financiamiento a los partidos políticos. Obviamente, eso genera serias resistencias en los partidos de oposición, que no están dispuestos a seguir viviendo a costa del erario.
 

Se propone un recorte razonable al presupuesto del INE y de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES), sin afectar su operación ni autonomía. Vigilancia más estricta sobre el uso de recursos para evitar excesos.
 

Lo que se quiere no es concentrar el poder ni convertirse en partido único, como acusan opositores a Morena y a la presidenta, sino fortalecer la democracia participativa, ampliar e institucionalizar consultas públicas a nivel nacional, estatal y especialmente municipal, para que los habitantes decidan directamente en temas locales, como número de regidores o decisiones comunitarias. El león cree que todos son de su condición.