El próximo domingo inicia el primer periodo ordinario de sesiones del Congreso de la Unión, fecha clave para el futuro político de Adán Augusto López Hernández si permanece como líder del Senado o se confirma su exilio dorado a Portugal.
Desde finales de diciembre y en las primeras semanas de enero ha circulado fuerte el rumor de que dejará la coordinación parlamentaria de Morena y, por ende, la presidencia de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República.
El principal argumento esgrimido por quienes han abordado el tema en columnas políticas es uno: ya no es un interlocutor confiable. Su pasado lo condena y atormenta, le ha restado protagonismo e interlocución con los grupos parlamentarios y al interior de Morena al grado de que se ha convertido en una presencia incómoda, que ya no suma y sí resta mucho. Es lo que se dice en los pasillos de la política.
Su probable designación como embajador de Portugal o Francia ha acaparado la atención de analistas y comentaristas políticos de diverso signo. Hasta ahora todo ha sido a nivel de trascendido. No hay hasta el momento una fuente oficial confiable que confirme o niegue la salida de Adán Augusto.
Hasta este día, ni López Hernández ni la presidenta Claudia Sheinbaum han hecho declaraciones públicas directas confirmando, negando o comentando específicamente la especulación sobre su posible “destierro” a Europa.
Adán Augusto no ha emitido ninguna declaración oficial al respecto en entrevistas, conferencias de prensa, redes sociales. Su cuenta en X no muestra menciones recientes sobre este asunto o temas relacionados ni en apariciones públicas.
Las especulaciones provienen de columnas, filtraciones y rumores en redes, pero él no ha respondido públicamente a estos reportes. Ha guardado silencio total. Y ese mutismo las acentúa y da pie al dicho popular de que “el que calla otorga”. El tema diplomático sigue dando mucho de qué hablar.
La presidenta tampoco se ha referido directamente al rumor en sus conferencias mañaneras, declaraciones oficiales o en X.
Los reportes insisten en que se trata de una negociación privada o "exilio dorado" para mitigar presiones por escándalos acumulados, como el caso Bermúdez Requena, omisiones patrimoniales o el presunto desvío de fondos del Senado, posiblemente un cambio de posiciones para sus aliados en Morena.
Sin embargo, sin anuncios formales del Ejecutivo o del Senado, todo sigue en el terreno de la especulación y fuentes extraoficiales.
Si surge un comunicado oficial, podría cambiar todo rápidamente, ya que el período de sesiones inicia el 1 de febrero y las designaciones de embajadores requieren propuesta presidencial y ratificación senatorial. Por ahora, silencio total de ambos involucrados principales.
Se insiste en que, en caso de ser factible la designación de Adán Augusto López Hernández como embajador en Portugal o Francia, se tendrá que definir antes del inicio del período ordinario de sesiones del Congreso de la Unión.
Las especulaciones han circulado intensamente en medios y redes sociales durante enero y apuntan a una negociación avanzada con la presidenta Sheinbaum para su salida del Senado y su integración al servicio exterior, posiblemente para evitar escándalos políticos y legales futuros, debido a las crecientes presiones del presidente Donald Trump a México con el tema de los cárteles del narcotráfico y su empecinamiento de que tropas estadounidenses los combatan en territorio nacional a lo que férreamente se ha opuesto la mandataria.
Sobre todo, la tan mencionada lista de narco políticos reclamados por Trump como trofeo de su supuesta guerra contra las drogas, un expediente que, hasta ahora, no ha visto la luz pública ni aquí ni allá.
Los informes indican que esta movida podría concretarse en enero o febrero, a cambio de asegurar posiciones para sus colaboradores en Morena, y que Ignacio Mier podría sucederlo como coordinador en el Senado.
DESDE LA CASITA AZUL
El suplente de Adán Augusto en el Senado es Óscar Palomera Cano, actualmente secretario de Servicios Administrativo de la Cámara Alta. Ocuparía la senaduría y otros tabasqueños que son colaboradores podrían irse con él, como Carlos Íñiguez Rosique y María Luisa Corrales Somellera, su secretaria particular.
Habrá otros huérfanos políticos y del periodismo local con los que no podrá cargar en su periplo europeo, en caso de que se confirme, tendrán que rascarse con su propias uñas y entonces sabrán “lo que es amar a Dios en tierra ajena”.
En redes como X, hay publicaciones que afirman su nombramiento como un hecho, incluyendo una del 21 de enero que lo coloca específicamente en París, y otras del 23 de enero que mencionan confirmaciones atribuidas a la senadora Andrea Chávez sobre su salida hacia Portugal.
Sin embargo, estos son rumores no verificados oficialmente, y el sitio de la Secretaría de Relaciones Exteriores no registra anuncios al respecto en este mes.
Dado que el proceso de designación inicia con la propuesta presidencial y la ratificación senatorial ocurre en sesiones plenarias, es posible que el anuncio ejecutivo se haga en los próximos días antes del 1 de febrero, durante el receso, dejando la aprobación formal para después.
Los motivos detrás de esta probable salida del Senado incluyen escándalos de 2025, como acusación de corrupción, nexos con crimen organizado y manejos irregulares en el Senado, que han debilitado su posición, principalmente el caso Bermúdez Requena, una piedrota en su zapato.
Si no se define pronto, podría retrasarse hasta febrero o más allá, dependiendo de presiones externas como investigaciones de Estados Unidos o dinámicas internas de Morena. ¿Hay cuenta regresiva o calma chicha?
