• La Verdad del Sureste |
  • Sábado 21 de Febrero de 2026

Los de abajo

La salud pública y familiar, afectada por el descuido y negligencia
 

*La caída en la cobertura de vacunación post-pandemia,
 

la causa principal del brote de sarampión en México

Publicado el:

Alejandro Hernández


El brote de sarampión en México, que comenzó en febrero de 2025 y continúa en 2026, se debe principalmente a una baja cobertura de vacunación en la población, agravada por interrupciones en los servicios de salud durante la pandemia de COVID-19.
 

Esto permitió que casos importados del extranjero se propagaran rápidamente en comunidades con tasas de inmunización inferiores al 95% recomendadas por la OMS para prevenir brotes.
 

Según datos oficiales, más del 90% de los casos confirmados corresponden a personas no vacunadas o con esquemas incompletos, y la enfermedad ha afectado a los 32 estados, con un acumulado de alrededor de 7 mil 624 casos y 26 defunciones al corte del lunes pasado.
 

Los estados más impactados son Chihuahua, con más de 4 mil 500 casos, Jalisco y Chiapas.
 

Hay evidencia parcial de que la propagación podría estar relacionada con el flujo de migrantes de Centroamérica. En la frontera sur, el brote se ha asociado a condiciones de hacinamiento en albergues migrantes, interrupciones en la vacunación en países de origen como Guatemala, que reporta sus propios brotes, y barreras para acceder a servicios de salud, como el miedo a deportaciones o trámites migratorios.
 

Esto ha facilitado la propagación en esas zonas vulnerables, donde los migrantes a menudo llegan con esquemas de vacunación incompletos. Sin embargo, esto no es el origen principal del brote nacional, de acuerdo a fuentes oficiales.
 

Los primeros casos en 2025 se rastrean a importaciones desde Estados Unidos, específicamente de Texas a Chihuahua, en el norte y, en años anteriores como 2024, desde Europa.
 

La movilidad migratoria interna y agrícola también ha contribuido en regiones como Chihuahua, donde se amplió la vacunación hasta los 49 años para este grupo.
 

En redes sociales y algunos reportes mediáticos se culpa directamente a los migrantes por "traer enfermedades", pero las autoridades sanitarias enfatizan que el factor clave es la baja cobertura nacional, no la migración en sí.
 

El resurgimiento se atribuye en gran parte a una relajación en las campañas de vacunación post-pandemia, lo que reduce la inmunidad colectiva.
 

México había erradicado la transmisión endémica en 1996, pero la caída en las tasas, actualmente alrededor del 87%, ha permitido que enfermedades consideradas controladas reaparezcan.
 

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha otorgado prórrogas para que México mantenga su estatus "libre de transmisión endémica", pero advierte del riesgo de perderlo si no se contiene en meses.
 

Actualmente, hay esfuerzos para vacunar a grupos prioritarios, como niños rezagados, personal de salud y agrícolas migrantes, con más de 23 millones de dosis disponibles.
 

El brote es multifactorial, con la baja vacunación como causa raíz, importaciones externas como detonante y factores como la migración contribuyendo en áreas específicas, pero no como el principal responsable, de acuerdo con las autoridades sanitarias.
 

La asociación entre migrantes y el brote de sarampión y otras enfermedades infecciosas en México surge de una combinación de factores reales, contextuales y percepciones distorsionadas que a menudo se amplifican por discursos xenófobos, desinformación en redes sociales y simplificaciones mediáticas.
 

UNA REACCIÓN URGENTE
 

En México y otros países, existe un historial de culpar a los migrantes de problemas sociales, económicos o de salud. Durante brotes como este, se reactivan narrativas que los presentan como "portadores de enfermedades", ignorando que la raíz es la baja cobertura vacunacional general.
 

Esto se ve en redes sociales, donde publicaciones virales atribuyen el brote directamente a "migrantes centroamericanos" o "invasión", sin evidencia de que sean el origen primario.
 

Algunos medios y opiniones públicas destacan los casos en zonas fronterizas o entre migrantes porque son visibles y generan impacto emocional, mientras minimizan el rezago estructural post-pandemia. Esto crea una percepción de "culpa externa" en lugar de responsabilidad interna del sistema de salud.
 

Las autoridades sanitarias de México están implementando medidas significativas para contener el brote de sarampión, pero el avance es parcial y el brote sigue activo y en aumento a finales del presente mes.
 

No se ha logrado aún una contención efectiva que reduzca limitadamente la transmisión, y el país enfrenta un plazo crítico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para evitar perder su estatus de eliminación de transmisión endémica, que vence el 13 de abril próximo.
 

En Tabasco, las autoridades sanitarias están implementando acciones activas para contener el brote de sarampión, aunque el número de casos ha aumentado en las últimas semanas de enero de 2026.
 

La entidad ocupa el lugar 16 entre los 32 estados del país con 19 casos confirmados hasta el corte del martes 27. Todos los casos reportados han sido atendidos oportunamente. La mayoría corresponde a personas sin esquema de vacunación completo o inexistente. Hay 75 casos probables en estudio, pendientes de confirmación por laboratorio.
 

Se ha reforzado la aplicación de vacunas contra sarampión, incluyendo la triple viral SRP para niños y doble viral SR para adolescentes y adultos rezagados hasta 49 años. Forma parte de la campaña de temporada invernal 2025-2026, que también cubre influenza, COVID-19 y neumococo.
 

Se ha establecido además un cerco sanitario y vigilancia epidemiológica reforzada en municipios limítrofes con Chiapas, que registra alta incidencia y es un foco de infección, incluyendo monitoreo activo, rastreo de contactos y aislamiento de casos confirmados.