MEXICO SOLO PRODUCE EL 20% DE LA GASOLINA
Casi el 80 por ciento de la Gasolina que se consume en México se importa, en pocas palabras nuestro país solo aporta el 20% de combustible para el mercado nacional. El resto del combustible se compra, lo grave de esta situación económica tan embarazosa que se encuentra nuestro país es, que toda compra que se formaliza a nivel internacional son operaciones que se realizan en dólar al tipo de cambio que en esos momentos fluctúa el dólar.
Para el caso que nos ocupa en estos momentos, México está importando y comprando gasolina más cara con relación a hace dos meses, -que era de 18 pesos-, pero en este caso por la devaluación del peso frente al dólar, en estos momentos rondan los 20 pesos, Se espera que ese déficit de 2 pesos frente al dólar se traslade al consumidos en los próximos días de no parar la devaluación y llevarla al punto de los 18 pesos.
En este caso la gasolina subiría no por la especulación financiera de los mercados de acuerdo a la ley de la oferta y la demanda, sino producto de la devaluación del peso frente al dólar, que en este caso es responsabilidad del banco de México por mantener la estabilidad del tipo de cambio.
La Gasolina es solo un referente de la grave dependencia comercial y financiera con los Estados Unidos y sus trasnacionales, por esta situación México, al no producir lo que consume y come, se ve en la necesidad de importar todo los productos agropecuarios, insumos, energéticos, comida, originando una grave sangría a nuestra economía nacional al trasladar los recursos económicos nacionales asía el exterior producto de la compra de diversos artículos y productos que se compran.
En pocas palabras la fuga de capitales en México no solo es por la vía de trasladar dólares por diversos medios a otras instituciones bancarias o paraísos fiscales ajena a las nacionales, también la devaluación es otro concepto legal para realizar fuga de capitales en forma encubierta cuando realizan compras en dólar y trasladas de manera inmediata recursos económicos producto del esfuerzo de los nacionales hacia el exterior. Esa sangría o déficit financiero de manera constante, es lo que mantiene postrado, debilitado y enfermo a nuestro país México. Lo cierto es que la devaluación genera y dispara los pecios de los diversos productos que se compran en el exterior como la gasolinas y sus derivados, provocando seguramente una escalada en los costos de producción, el traslados de los productos y artículos, dando origen a una inflación nacional, el no producir y depender de otros, traen graves consecuencias políticas y económicas como lo estamos padeciendo actualmente, “en el pecado llevamos la penitencia”.