LA ACCIÓN MILITAR de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, a quienes ya presentó ante la justicia estadounidense, acusados de narcotráfico, supuestamente ligados al Cártel de Sinaloa, provocó diversas reacciones en en el mundo.
Mientras presidentes de varias partes del mundo condenaron la invasión militar, lo que constituyó un atentado contra el derecho internacional y la libre determinación de los pueblos, otros mandatarios, particularmente de derecha, festinaron la escalada norteamericana.
En América Latina, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de Colombia, Gustavo Petro, y de Cuba, Miguel Díaz Canel-Gutiérrez, condenaron las acciones militares unilaterales estadounidenses ese país en Venezuela.
Otros mandatarios, alineados al presidente Donald Trump, como Javier Milei, de Argentina, Rodrigo Paz, de Bolivia, y Daniel Noboa, de Ecuador, casi casi festejaron la operación militar puesta en marcha para capturar a Maduro y presentarlo ante la justicia norteamericana.
Aquí en México la reacción no se hizo esperar y, obviamente, fue de apoyo al presidente Trump, y no disimularon su deseo de que algo parecido ocurra en en país para sacar a Morena de la Presidencia y así recuperar sus privilegios.
Los vende patrias nunca han faltado, y menos cuando los opositores han sido incapaces de construir una alternativa viable de gobierno que genere el interés de los ciudadanos y en cambio se han dedicado a sembrar el odio, difundir noticias falsas y descalificar al gobierno legítimo de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Y MÁS SE ENGALLARON con la velada advertencia de Trump de que “algo se tiene que hacer con México”, pues según él aquí gobierna el narco, una narrativa que aquí se han dedicado a sembrar quienes sí tuvieron relación con capos de la droga en los gobiernos del PRI y del PAN.
Qué dijeron las principales figuras de la oposición ante lo ocurrido en Venezuela. En un comunicado, la dirigencia nacional del PAN calificó el atropello estadounidense “como un avance hacia la justicia y el fin de una dictadura narcoterrorista”, la misma narrativa que se ha querido esparcir en México.
La senadora Lilly Téllez calificó el hecho como un "gran día para la historia", para luego lanzar su advertencia, o más bien su deseo manifestó: eso le puede pasar a la presidenta por su “afinidad” con el modelo venezolano.
No se quedó atrás el líder nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, quien ha ido a Washington a acusar a la presidenta Claudia Sheinbaum, y jugó un papel en las elecciones fraudulentas de Honduras, acusó a la mandataria por condenar la invasión estadounidense, con el falso argumento de que “la defensa de la democracia debe prevalecer sobre la neutralidad diplomática”.
Obviamente, no podía faltar la opinión del empresario Ricardo Salinas Pliego, evasor fiscal y quien deberá pagar en este mes 55 mil millones de pesos al SAT, celebró la intervención con mensajes de felicitación al pueblo venezolano, afirmando que "Venezuela es libre" tras el operativo militar.
Creen tontamente que México es Venezuela y que basta una bravuconada de Trump para que haya un operativo similar en nuestro territorio. México ha sufrido invasiones estadounidenses a lo largo de su historia, pero las actuales condiciones no son las más propicias para que el gobierno estadounidense quiera replicar su ilegal operativo en Venezuela.
Sabemos que los traidores a la patria harán hasta lo imposible porque se repita la historia. Solo que se quedarán con las ganas de que México corra la misma suerte que Venezuela. Es el principal socio comercial de Estados Unidos y hay sectores en ese país que no permitirían que haya una escalada militar de ese calibre en el país, aparte de un pueblo dispuesto a defender la soberanía nacional al costo que sea.
EL EXPRESIDENTE ANDRÉS Manuel López Obrador salió de su mutismo para condenar la invasión estadounidense al calificarlo como un “atentado prepotente” y de “secuestro” la captura de Nicolás Maduro.
En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, el exmandatario le advirtió al presidente Trump que “la política no es imposición”, y que la victoria pírrica de hoy será la derrota contundente de mañana.
Lo conminó a actuar con juicio práctico y prudencia, que no le haga caso “a los halcones” que lo rodean y mal aconsejan. Afirmó que sus "convicciones libertarias" le impiden guardar silencio ante tales hechos y citó nuevamente a Benito Juárez: "El respeto al derecho ajeno es la paz".
López Obrador expresó su apoyo total a la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien también rechazó la intervención apelando a la solución pacífica y a la Doctrina Estrada, al tiempo que reafirmó su identidad latinoamericana y advirtió que este tipo de acciones representan una escalada intervencionista que pone en riesgo la estabilidad de toda la región.
THE NEW YORK TIMES publicó un texto en el que afirma que previo a la invasión militar en Venezuela, el presidente Trump le pidió a Maduro que se exiliara en Turquía, y como no quiso, ordenó la operación. Sin embargo, dice, el rotativo neoyorquino, que el republicano optó por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, para que asumiera el lugar de Nicolás Maduro, en lugar de María Corina Machado.
No se conoce bien a bien la historia de cómo se fraguó la operación militar ni del por qué la Casa Blanca optó por Delcy Rodríguez por encima de María Corina. Lo que si está claro es la advertencia que se lanzó contra los políticos venezolanos: les puede pasar lo mismo que a Maduro si no se alinean.
