POR LO GENERAL CUANDO ENTRA UNA NUEVA administración a gobernar, lo primero que realiza es un corte de caja. Para mala fortuna de muchos, algunos programas, si no es que todos, desaparecen. Primero porque no los ven como parte de su gobierno, y segundo, aunque sean funcionales, y segundo, porque traen un sello distinto a ellos. Pero, con la presidenta Claudia Sheinbaum sucedió algo distinto, podríamos afirmar que rompió paradigmas, es decir, le dio continuidad a los programas sociales que dejó Andrés Manuel López Obrador, esos que fueron criticados de manera dura por la oposición, pero que al final sirvieron para demostrar que sí se puede repartir el dinero con los que menos tienen. Se trata de un acto de justicia histórica.
ME REFIERO A LAS PENSIONES A ADULTOS MAYORES, becas a estudiantes y apoyos directos, beneficios que llegan a un gran sector de la población, pero en su mayoría a los más vulnerables. Lo anterior significa que existe legitimidad, tanto del gobierno saliente como del entrante, porque hay confianza para continuar con acciones que dan resultados de una forma directa al pueblo. Las críticas, por obvias razones, van a existir; sin embargo, algo que está definiendo mucho a la presidenta Claudia es su comunicación directa con los grupos, funcionarios y la gente que se le acerca. Por ello, no es de dudar que ese impacto le ayude mucho a tener los números en porcentajes arriba de una media en aceptación. Se ha mantenido arriba de los 65 puntos, contra lo que dicen sus detractores.
QUIEN SE COMPORTÓ COMO LO QUE ES, un verdadero animal, pero de esos salvajes, fue el diputado del PT, Martín Palacios, el mismo que un día encontraron alcoholizado tirado en una banqueta allá por Tierra Colorada. Resulta que ahora quiere quedar bien con un grupo de charros, y más con aquellos que se sienten que vienen de la casta divina, y que por sus venas corre sangre azul, se trata de los Ordóñez. Aquellos de “los bien nacidos”. El diputado -que no legisla pero cobra- los llevó al Congreso para empujar con otros homólogos que se implemente el “Día del Caballo”. Hágame el favor.
PERO, MARTÍN PALACIOS COMETIÓ UN TREMENDO error al comparar al caballo con las mujeres, ya que señaló al referirse a ellas y a estos animales, de la siguiente manera: “hay que estar atentos, que coman bien, que nos les falle el tema de salud, porque si no, no van a durar”. Vaya reflexión de este señor. Luego presumió que con el sueldo que gana ya le alcanzó para adquirir algunos equinos de buena raza. Por cierto, dentro del Congreso local también hay mujeres y seguramente saldrán en defensa de ellas mismas y de su género. Imagine lector cómo le cae a la Presidenta la boca floja de presuntos aliados.
QUIZÁS SEA UNA BUENA MEDIDA por parte de Movilidad quitar el famoso taxímetro, porque era una especie de enfrentamiento entre conductor y pasajero; sin embargo, lo mejor de esta película es continuar sensibilizando a este gremio para que deje de faltar a las normas que le corresponden, como ser más amables con las personas que solicitan el servicio, y no cobrarles demás. Son servidores públicos en una empresa privada. Las buenas maneras, dirían algunos personajes, no cuestan y sí mejoran los ingresos. Es ahí donde se tiene que trabajar, y muy duro, porque se trata de la imagen que proyectan estas personas que por ende también afectan a la secretaría. Sabemos que han recibido miles de cursos de “comportamiento” (relaciones humanas, les llaman), y de origen, no dan el resultado que se espera.
DESDE EL TAPANCO
ROBERTO ROMERO DEL VALLE SÍ QUE ANDA encendido, ya que se fue con todo en contra del PRD. El vocero de Morena acusó que Rafael Acosta está vendiendo candidaturas en los municipios, y dijo que apartó una, la de Cárdenas, donde por cierto ya fue alcalde. Esta acusación equivale a golpes fuertes en contra del Partido de la Revolución Democrática, porque si algo se sabe de Rafa es que alguna persona con billete en mano, desde luego que le soltaría su premio. Romero del Valle también destapó que Humberto de los Santos Bertruy anda como perro faldero, ya que no para de rogar que ese partido lo mire, aunque sea de reojo. Es el mismo Bertruy que ya fue alcalde gracias a los votos que jalaba Andrés Manuel y que sueña en regresar a ordeñar el presupuesto.