AHORA RESULTA QUE LOS CORRUPTOS quieren dar lecciones de moralidad a los actuales gobernantes. Es un despropósito que Jesús Alí de la Torre pretender exhibir supuestas deficiencias y actos de corrupción del gobierno municipal de Centro, si cuando él ocupó la alcaldía hizo exactamente lo que actualmente acusa a Yolanda Osuna Huerta. Sabemos por qué quiere mostrar las supuestas deficiencias de la administración municipal: piensa que, al hacerlo, capitalizará políticamente esas fallas, como si los ciudadanos no supieran distinguir entre política y politiquería.
AHÍ ESTÁ ESE ELEFANTE BLANCO LLAMADO MUSEVI, un monumento a la corrupción y un ejemplo claro de desvío de recursos y despilfarro del presupuesto. Ahora los patos quieren dispararse a las escopetas. El corrupto cree que todos son de su condición. Esta postura del exalcalde de Centro es solo una muestra de lo que será el proceso electoral de 2027: un lodazal. En eso quieren convertir la contienda. Piensan que el ciudadano de Centro no tiene memoria y no conoce la historia de quienes se quieren presentar como probos y honestos cuando tienen una enorme cola que les pisen.
LA PRESIDENTA YOLANDA NO NECESITA VEJIGAS para nadar. Su trabajo habla por ella. Sanear las finanzas del ayuntamiento no es cualquier cosa y que su gestión financiera sea aprobada por calificadoras de prestigio no es un asunto menor. Alí de la Torre puede decir lo que quiera, presentarse como víctima ante la opinión pública tras su salida de Morena, pero todo mundo sabe en realidad quién es y lo que se puede esperar de este político oportunista y malagradecido. Por cierto, llegó a ese partido no porque lo hayan invitado, sino lo llevó de la mano Adán Augusto López Hernández, lo cual ya dice mucho de su comportamiento y de su actitud.
HABLANDO DE ADÁN AUGUSTO, en los últimos fines de semana lo han visto llegar sigilosamente a Villahermosa. Obviamente, no da la cara ni aparece en público. Si lo hace, sentirá en carne propia la repulsa que causa a los ciudadanos. Por eso prefiere permanecer oculta en su residencia particular del fraccionamiento El Recreo, allá por los rumbos del Hospital Rovirosa. Se sabe que su presencia en la capital tabasqueña es para organizar a sus huestes para enfrentar al grupo político de Javier May Rodríguez en el proceso interno para elegir candidatos a las alcaldía y presidencias municipales en las elecciones de 2027.
SE REÚNE TAMBIÉN CON LOS ADVERSARIOS del gobernador Javier May Rodríguez para sumarlos a su causa. Por eso no resulta extraño las andanadas del exgobernador Manuel Andrade Díaz, ni los señalamientos del dirigente estatal del PRD, Rafael Acosta León, quien tiene una campaña sistemática contra funcionarios estatales que se mencionan podrían ser candidatos. Es decir, viene a operar en contra del mandatario, y en esa tarea participan también sicarios informativos que tiene a sueldo. En esa estrategia interviene también su estación radial favorita, que sin el menor pudor está sumada a la campaña de magnificar todos los hechos de sangre para que la inseguridad se convierta en un serio problema.
QUE SE SEPA, NO HAY NINGÚN REQUERIMIENTO judicial en contra de Adán Augusto como para que llegue de manera casi clandestina a Villahermosa. Al menos que le haya aprendido las mañas de su amigo y ex mano derecha, Hernán Bermúdez Requena. Nada bueno puede salir de esas intrigas palaciegas. ¿Será que su presencia subrepticia tiene que ver con el repunte de ejecuciones en el estado? A todo esto, ¿sabrán las autoridades estatales de estos encuentros en lo oscurito? ¿Los órganos de inteligencia estarán al tanto de ello? ¿Cuál es la razón por la que Adán Augusto no da la cara a los tabasqueños? El miedo no anda en burro.