ESTA SEMANA EL EXPRESIDENTE Andrés Manuel López Obrador fue noticia al aparecer en la escena pública nacional en redes sociales. La primera, a través de la cuenta de X de su hijo Andrés Manuel López Beltrán. Fue una imagen que no necesitaba palabras para resaltar su significado.
Padre e hijo fundidos en un abrazo amoroso. El mensaje era muy claro: respaldo total a la aspiración política de su vástago, que su presencia en Tabasco para buscar una diputación federal cuenta con su aval. Y también un mensaje directo para quienes se han dedicado a atacarlo: todo lo que le hagan a “Andy”, principalmente los golpes bajos y campañas negativas que la oposición pero sobre todo los identificados con el adancismo y medios afines han desatado en su contra, es un agravio a él.
DE MODO QUE LOS SEGUIDORES Y SICARIOS INFORMATIVOS contratados con ese fin, lo único que están provocando con esos ataques es que haya una ruptura definitiva con Adán Augusto, que durante mucho tiempo ha explotado esa relación con el expresidente o como presume el propio senador de que tiene derecho de picaporte con él. Lo cierto es que desde que ha salido a relucir todo el historial negativo del exgobernador la relación se ha enfriado y no hay contacto ni acercamiento entre ambos, por más que diga Adán Augusto de que sigue siendo su “hermano”.
DE MUY BUENA FUENTE SE SABE QUE LÓPEZ OBRADOR ha confiado cercanos a él que se equivocó con López Hernández, que no imaginó que todo lo que se ha dicho de él sea cierto, verídico: su relación con personajes señalados de tener vínculos delictivos y el origen nebuloso, oscuro de su enorme fortuna. La fotografía donde aparece López Obrador al lado de su hijo es, de igual manera, un recordatorio a su principal detractor radiofónico, de que está tomando nota del trato ofensivo que le han dado a “Andy” con el falso argumento de que hacen periodismo cuando en realidad están haciendo lo que AMLO suele llamar politiquería. Hace tiempo que ese medio dejó de hacer periodismo.
LA SEGUNDA APARICIÓN PÚBLICA DE AMLO fue para manifestar su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum en momento en que su gobierno está bajo una ofensiva estadounidense de amenaza real de la soberanía nacional y para resaltar que el actual comportamiento del presidente Donald Trump es muy distinto al que tuvo durante su primer mandato. La carta publicada por el expresidente de México, titulada "Por el bien de todos, que regrese el otro Trump", es un fuerte reclamo contra el gobierno de Estados Unidos por lo que califica como "prácticas intervencionistas".
BUSCA CERRAR FILAS Y RESPALDAR INCONDICIONALMENTE a la presidenta Claudia Sheinbaum ante las crecientes fricciones diplomáticas y judiciales entre ambos países. Manifiesta su sorpresa por el cambio de postura de Donald Trump en comparación con la relación institucional y de diálogo que mantuvieron durante sus respectivos mandatos anteriores. Atribuye este cambio a que Trump se encuentra rodeado de asesores y consejeros "inexpertos, resentidos y fanáticos", a quienes pide mandar "al carajo" para retomar un juicio práctico.
RECUERDA QUE EN SU GESTIÓN RESOLVIERON temas de migración y comercio mediante el diálogo, e incluso evoca cómo convenció a Trump de no clasificar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas. Acusa que los recientes señalamientos del Departamento de Justicia y agencias estadounidenses contra políticos de Morena tienen fines estrictamente electorales de cara a los comicios de noviembre en Estados Unidos. Asegura que funcionarios de Washington traman debilitar al partido oficialista para fortalecer a la oposición de derecha y reinstaurar un gobierno "entreguista" en México. Señala que se usa a México como chivo expiatorio de problemáticas internas de la Unión Americana, como la crisis por adicción a las drogas, recurriendo a una "táctica propagandística de repetir mentiras".
TAN PRONTO PUBLICÓ LA CARTA, EL EXPRESIDENTE se volvió tendencia noticiosa y desencadenó una serie de reacciones a favor y en contra. Estas últimas principalmente de sus adversarios políticos, algunos de los cuales recurrieron al insulto para replicar lo dicho por AMLO, como el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, que empleó un lenguaje soez y bajuno para referirse al exmandatario. No ha habido una crítica con argumentos de los opositores, sino lo mismo de siempre, lo que hicieron durante los seis años que estuvo en la presidencia: la descalificación lisa y llana.
EN LA MAÑANERA DE ESTE JUEVES, la presidenta Claudia Sheinbaum agradeció de manera efusiva el respaldo expresado por el exmandatario. Sheinbaum inclusive leyó fragmentos del texto y aprovechó para reforzar la postura de su administración frente a Estados Unidos. "Le agradezco enormemente, de verdad, el apoyo y lo que dice de mí", manifestó la mandataria y afirmó que los argumentos vertidos por el expresidente coinciden plenamente con la postura que ella misma ha manifestado sobre la relación bilateral y la soberanía de México.
SHEINBAUM SECUNDÓ LAS ADVERTENCIAS de la misiva sobre los intentos de injerencia por parte de agencias estadounidenses y sostuvo que México es un país libre e independiente. Señaló que aquellos sectores políticos en México, en clara alusión a la derecha, que buscan o aplauden la intervención de potencias extranjeras "están destinados a la derrota”. La presidenta denunció que los señalamientos de la oposición —quienes sugieren que la carta demuestra que el exmandatario sigue dictando la agenda nacional— están cargados de misoginia, defendiendo su autonomía en la toma de decisiones del Ejecutivo.
DESDE EL TAPANCO
EL SIGNIFICADO POLÍTICO DE LA CARTA de López Obrador trasciende la coyuntura diplomática; representa un reacomodo de fuerzas e interpretaciones encontradas en la escena pública mexicana. El expresidente utiliza su capital político para marcar una línea firme frente a la Casa Blanca. Su mensaje central a Washington es que el Estado mexicano, tanto su gobierno activo como su liderazgo histórico, actuará en un bloque unificado ante presiones externas. Ante las tensiones crecientes con Estados Unidos, la carta opera como un llamado de unidad absoluta hacia toda la base de Morena. Al calificar a Sheinbaum como "eficiente y prudente", el fundador del movimiento busca desactivar cualquier intento externo de subestimar o presionar a la mandataria, dándole un espaldarazo incondicional.