Y muchos, recuerdan aquellas promesas de campaña del actual Presidente de México, Licenciado Andrés Manuel López Obrador, que llegando a la Presidencia, se acabaría el cacicazgo y la dictadura en el sindicato petrolero. Y les dio tiempo de irse. Y algunos también recuerdan aquel discurso, cuando les dijo muy claro, ‹›que todos aquellos, que ya robaron, que se retiraran, si ya robaron, pues váyanse, ya, desde ahora, en el tenor de que serían investigados. Y algunos recordaban al comediante ‹›Chabelo,›› quien les decía a los participantes, si se retiraban del juego, o seguían participando, con el riesgo de perder todo, por no retirarse a tiempo.
Y cuando aquel 15 de octubre del 2019, AMLO dijo, en una ‹›mañanera,›› que mejor renunciara, Carlos Romero Deschamps, el cacique entendió el mensaje, y al otro día renuncio, y los secretarios generales, de las 36 secciones sindicales, no entendieron lo que les advirtió el Presidente de México, y por sus ambiciones, volvieron a regresar usando sus estrategias acostumbradas para adueñarse, de nuevo, de las secretarias generales, que en realidad, son concesiones que ellos mismos se autoasignaron, con el fin de mantener controlada la voluntad de sus agremiados, e impedir, a toda costa, la rendición de cuentas.
Y trascendió que el Gobierno de la 4 Transformación, fijo su atención en quien tendrá la encomienda de realizar una limpia, en el Sindicato Petrolero, de arriba hacia abajo, como las escaleras, y tienen puesta su atención, en el aspirante a la secretaria general, Cesar Pecero Lozano, el Promotor de la Cruzada por la Democracia y la Unidad, quien no cae en provocaciones. Y en los pasillos gubernamentales lo observan, le siguen sus pasos, ven sus videos que circulan en las redes sociales, y lo ven con la capacidad y experiencia necesaria, para llevar a cabo la encomienda. Y lo dijo AMLO, para ese cargo, se necesita alguien, con capacidad y experiencia, además de que es militante de MORENA desde que era Asociación Civil, en el 2013. Y el trabajador petrolero tendrá la única oportunidad en sus manos, de hacer el cambio que el S.T.P.R.M. necesita en su dirigencia nacional, para rescatar la dignidad y principios sindicalistas de sus agremiados. De no hacerlo ahora, pasaran muchas transformaciones para hacerlo. Y será imposible, y las nuevas generaciones pagaran las consecuencias, ya que les heredaran sumisión, y miedo. Según trascendió, Cesar Pecero Lozano tendrá la encomienda, de activar las denuncias, que la Unidad de Inteligencia Financiera, interpuso ante la Fiscalía General de la Republica en contra de todos los líderes petroleros. En fin.
