Recuerdo que el 24 de julio del 2018, un coordinador del aspirante Miguel Arturo Flores, quien decía estar apoyado por el expresidente Enrique Peña, preparaba una visita a Tabasco, donde su coordinador dijo que solo estarían presentes los ‹›más cercanos›› ya que si la prensa se enteraba se iba a formar grandes ‹›tumultos››, pero la comida para el evento costaba 300 pesos, y el evento, casi se suspende ante la ausencia de trabajadores, ya que en el 2013 los había hecho ir a la Basílica de Guadalupe, a donde los aspirantes seccionales llegaron, según, a darle gracias a la Virgen, porque a la semana que seguía, Miguel Arturo seria ungido secretario general del S.T.P.R.M. lo que era mentira.
Otro que decía traer ‹›línea›› era Hebraicas Vásquez, un jubilado de 85 años de edad, quien le cambio la vida a muchos aspirantes, pues a ellos les dijo que los quería, ‘para el ejecutivo nacional›› y que ellos, llevaran a quien quedaría en la sección como secretario general, o sea, un títere. Pero los simpatizantes descubrieron, al paso del tiempo, que todo era mentira, inclusive su relación con AMLO, quien un día, en un evento, lo saludo, y de ahí, solo por eso, se fueron a la cargada algunos trabajadores, que ahora, se convirtieron en ‹›agentes libres›› y voltearon a mirar a Cesar Pocero Lozano, a quien consideran, que es, la mejor opción. Y así, existen otros aspirantes de años, como Omar Toledo, Lira, o María de Lourdes, LULA, que no es petrolera al haber sido liquidada por la empresa en marzo de 1993, pero le entro al ruedo de los aspirantes para dividir y confundir, como si fuese una estrategia de la actual dirigencia sindical, para fraccionar el voto. Para dejar en claro este asunto, del 7 al 17 de diciembre los trabajadores que participaran en la elección, se registraron en el Sistema Remoto de Votación Laboral, SIRVOLAB, los aspirantes se registraran del 17 al 19 de enero del 2022. A partir del 20 inician campaña hasta el 29 de enero, el 30, veda electoral, y el 31, la elección. En fin.
