ES MOMENTO EN QUE LA PRESIDENTA Claudia Sheinbaum requiere todo el apoyo de quienes la llevamos a Palacio Nacional y de quienes creen verdaderamente en el movimiento de regeneración de la vida pública. Enfrentada a las presiones del imprevisible y maniático Donald Trump, quienes le regateen el respaldo son en los hechos traidores al pueblo y a la patria. Como algunos que se dicen morenistas, pero son oportunistas. Es tiempo de sacudirse los lastres y usar el poder del Estado para defender la soberanía, y defender a los mexicanos. Los intereses particulares de enriquecimiento y poder son un lastre.
DICHO ESTO, CUANDO ADÁN AUGUSTO López Hernández afirma que volverá a territorio, ¿qué significa?, ¿es acaso un movimiento adelantado?, o se trata de un discurso político para tener una salida de esas que llaman “dignas”. Lo cierto, es que la presión hacia Claudia Sheinbaum para quitarse de encima al tabasqueño era demasiado. Algunos señalan que desde el mes de julio de año pasado un grupo de políticos cercanos a ella le recomendaba día y noche que lo mejor era sacarlo de toda jugada política. Sin embargo, fiel a su estilo, la Presidenta esperó los tiempos. Adán Augusto ya no estará más como coordinador de los senadores de Morena. La segunda posición más importantes después de la Presidencia. Llegó ahí por decisión de AMLO.
CON LO SUCEDIDO. ¿DEMUESTRA CLAUDIA su poder? Varias son las versiones de que de una vez por todas debe asumir todo el poder de la Presidencia. Lo necesita. Hay quienes hablan de cortar el cordón umbilical que la une a Andrés Manuel López Obrador y dar un golpe en la mesa para que la escuchen. Algo como lo que hizo, justamente molesta, con un grupo de diputados morenistas, a quienes les dijo que deben estar más cerca del pueblo, en territorio. Esas fueron también las palabras de Adán Augusto, salir a campo, ir a los estados, incluyendo Tabasco. ¿Vendrá a su tierra natal?, donde, por cierto, no le auguramos un buen recibimiento.
SI ALGUIEN TIENE CUERDA EN SUS PALABRAS es Pedro Jiménez León, hoy un emecista de hueso colorado (jajaja), antes un priista de origen, partido que en estos momentos niega. Todos sabemos que Pedro “Pueblo” es uno de los brazos ejecutores de Roberto Madrazo, enemigo histórico de AMLO, y su encomienda es denostar todo lo que ahora haga Javier May. Por obvias razones se vive otra época y otra circunstancia, y no son los tiempos del porrismo, a como está acostumbrado.
EN UNA ENTREVISTA EN RADIO el golpeador de Plaza de Armas vino a marcar territorio; señaló, incluso una fecha para el cambio de dirigente estatal, algo que seguramente no gustará. Podemos observar que el MC tiene algunos militantes, pero eso no significa que pueda dictar una agenda política, les falta mucho para dar pautas, y Pedro Jiménez es más de palabras que de acción. Aunque tampoco hay que perder de vista sus nexos con el priismo (sobre todo el que vistió de guinda).
UNA BUENA MANERA DE SABER SI HAY o no confianza de los elementos de seguridad pública es a través de los exámenes de control que se les aplica. Al menos el Director y Subdirector de la corporación del municipio de Paraíso, salieron reprobados. Fue una observación que le hicieron al propio gobernador en su Mañanera, qué se hará en tales casos, a lo que respondió que deben darse los cambios. Fue contundente: quien no apruebe la confianza se irá. Las personas dedicadas a cuidar la seguridad de los ciudadanos deber ser confiables. Esas pruebas son necesarias y hasta deben extenderse a otros funcionarios. Hay que aprender del error de haber mantenido a Herbnán Bermúdez.
DESDE EL TAPANCO
EL VOCERO Y REPRESENTANTE ELECTORAL de Morena, Roberto Romero del Valle, fue un poco más allá al decir que no existe pleito ni pataditas por debajo de la mesa entre dos aspirantes a la alcaldía de Centro, se trata de Jorge Bracamonte y Daniel Casasús. Le faltó mencionar al notario aspirante Efraín Reséndiz. Realmente cerró la pinza al mencionar solo estos dos nombres, quizás más adelante saldrán otros; pero decir que no hay problemas entre ambos es subirlos de forma natural al cuadrilátero. Romero del Valle tiene esa característica, ser un poco provocador. Es como cuando uno estaba en el barrio, chamaco, y alguien venía y te decía, a ver quién escupe a quién…Pero aguas con Braca porque está herido.
