Efectivamente, existen trabajadores petroleros, la mayoría silenciosos, que, al paso del tiempo, han visto oportunismo y ambición en algunos aspirantes a la secretaria general del S.T.P.R.M., que les ha dejado un vacío de abstención, de desaliento. Pero podrían despertar el día, que se inscriba, buscando la candidatura, un líder nacional que se haya ganado a la base trabajadora, que haya cumplido su tarea democratizadora, que haya esgrimido la bandera, de la Cruzada por la Democracia en las 36 secciones sindicales, alguien que los invite a votar, a que voten por el que quieran, pero que voten, por quien el trabajador quiera, ese que demuestre humildad y que les diga, ‹›si se acuerdan de mí, a todo dar, si no, de todos modos ya ganamos, ya hay democracia›,› y que tenga principios sindicalistas, capacidad y experiencia.
Hasta ahí, todo bien, pero no faltan los que quieren ser secretario general de su respectiva sección, de las 36 secretarias generales, que pretendan colgarse de su aceptación en la base trabajadora, y de su lucha por la democratización sindical, y que pretenda ser impuesto y sin que el aspirante seccional haya realizado trabajo de base entre sus mismos compañeros, ese, que en el último trimestre de este año, votara para elegir a su secretario seccional de manera libre y secreta.
Y existen quienes ya se creen porque andan con algún aspirante al Nacional, y ya despego los pies de la tierra, algunos quizás, sin tener posibilidades, debido a la mala imagen que tienen entre sus mismos compañeros, o que dejaron en algún momento de sus vidas, pero espera ser impuesto, o que al mostrarse con fotografías con el aspirante nacional la balanza se incline a su favor. Pero también existen aspirantes seccionales independientes, que no andan con ningún aspirante al CEN del S.T.P.R.M. y donde algunos, tienen aceptación entre sus mismos compañeros.
Todos, los que reúnan los requisitos legales y estatuarios tendrán derecho a participar en su respectiva sección, después de que se realice la elección del Nacional, pero algunos no cuentan con simpatizantes ni para conformar su propia planilla, pero esperan ser impuestos, como si el PRI estuviese en el poder.
También veo a trabajadores en las secciones sindicales que se están animando a participar, y que tienen simpatizantes y que no anda colgado de algún aspirante al Nacional, y también habrá aspirantes seccionales, que los actuales líderes propondrán para que les cuiden las espaldas, y trataran de comprar voluntades. Pero no hay de otra, las elecciones seccionales se realizarán por medio del voto libre y secreto, no habrá línea para nadie. El que llegue, a la secretaria general del S.T.P.R.M. tendrá que democratizar al sindicato, así, que los aspirantes seccionales, aún tienen tiempo de ganarse a sus compañeros, para que un día, voten por él. Porque ‹›dedazo›› no habrá. En fin.
