• La Verdad del Sureste |
  • Lunes 02 de Marzo de 2026

¡Locos por las donas!

Publicado el:

Edgar Martínez Briceño



Boca del Río, Ver. a 13 de octubre de 2021. Hoy se cumple exactamente una semana desde que se inauguró la llegada a tierras veracruzanas de lo que parece ser uno de los más grandes hitos históricos en los 500 años de fundación de la ciudad y del Estado porteños: una famosa, muy famosa, cadena de donas (como no queremos darle publicidad, le llamaremos K.K.).
Tal afirmación, aparentemente desproporcionada y carente de sustento, cuenta con un esmero justificador por parte de los veracruzanos: desde su inauguración hasta el día de hoy no importa en qué momento vayas, invariablemente siempre hay filas de carros y de gente en la sucursal de la dona.
Este escenario resulta aún más impresionante gracias a la estratégica decisión del negocio de laborar 24/7, por lo que en horas nocturnas o muy tempraneras (12 de la noche, 2:00 am, 5:00 am, 7:00 am…) la fila permanece. Más aun, el estado del tiempo parece no hacer mella en las dulces aspiraciones de quienes militan en línea: ni el caluroso sol, ni la lluvia logran un ápice de diferencia.
La lenta procesión, dicen quienes me han compartido su experiencia en la espera, puede ser de 2 horas en una fila de carros. Pero las veracruzanas convicciones parecen ser más fuertes.
Claro que lo anterior no es exclusivo de los jarochos, ejemplos sobran de famosos negocios que llegan por primera vez a una ciudad y que logran congregar multitudes a veces de forma irracional (resulta admirable el sacrificio a veces desproporcionadamente desbocado que tenemos hacia cosas innecesarias), como recientemente sucedió en Monterrey con la tienda de las hamburguesas “Shake” (de nuevo evadiendo publicidad) congregando largas filas de regiomontanos.
No me queda la menor duda de que si una sucursal de las donas “K.K.” llegara a Tabasco, sería igual. O tal vez un poco mejor: los tabasqueños probablemente haríamos más amena la espera con música de marimba y pozol gratis, para que valga la pena.
@MartinezBriceno