2.-Comprometido el Presidente a preparar el terreno para su relevo; primero, ratificación de mandato
3.-Tiene Morena aspirantes de sobra para el 2024 al Palacio Nacional; hasta compiten entre ellos
NO DECIR ADIÓS A LA ESPERANZA, fue la convocatoria que hizo Andrés Manuel López Obrador en noviembre de 2012, después de los resultados electorales que dieron la Presidencia a Enrique Peña Nieto del PRI. Ayer, en su tercer informe presidencial, AMLO siguió alimentando la esperanza y dio noticia sobre los importantes avances en su administración en medio de rumores sobre más cambios en su gabinete. Incluso desde una noche antes se difundió que había renunciado el Consejero Jurídico, don Julio Scherer Ibarra, muy amigo del mandatario federal y de su esposa Beatriz Gutiérrez Müller.
ANTE UN PÚBLICO DE COLABORADORES CERCANOS, limitado por la pandemia y el recinto dedicado a Benito Juárez, el presidente López Obrador afirmó que en lo que lleva de su administración se lograron sentar las bases de la transformación en México. Destacó que de los 100 compromisos que hizo en el Zócalo de la Ciudad de México el primero de diciembre de 2018, ha cumplido 98 e incluso se ejecutaron obras que no estaban incluidas en aquella propuesta. Dijo que sólo quedan por cumplir la descentralización del gobierno federal para que las secretarías despachen en los estados de la República y conocer la verdad acerca de la desaparición de los jóvenes de la Normal Rural de Ayotzinapa durante el gobierno de Peña Nieto.
ENTRE MUCHAS EXPRESIONES IMPORTANTES, el presidente López Obrador sostuvo que “es tan importante lo logrado en este periodo que hasta podría dejar ahora mismo la presidencia sin sentirme mal con mi conciencia, que es lo que estimo más importante en mi vida”. Por supuesto que todavía no se debe ir, debe cumplir el mandato constitucional y la esperanza de millones de mexicanos. En los meses próximos el apoyo al Presidente se tiene que notar para que en la consulta de revocación de mandato que se realizará en marzo de 2022 reciba la máxima votación, a pesar de las maniobras del INE para frustrar ese ejercicio democrático.
EL PRESIDENTE LÓPEZ OBRADOR TODAVÍA tiene una tarea histórica: asegurar que en el relevo del 2024 quede al frente del país un equipo comprometido con la transformación y con el futuro del pueblo mexicano. Alguna vez el mismo comentó que se habían ganado las elecciones en 2018 y el reto era ganar el poder. Ha dicho que Morena tiene candidatos a la Presidencia como para prestar de tantos que hay con capacidad. Mencionó en su momento a Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard, Tatiana Clouthier, Esteban Moctezuma, Rocío Nahle y Juan Ramón de la Fuente.
QUIEN BRINCÓ DE INMEDIATO AL NO ESCUCHAR su nombre fue Ricardo Monreal, senador que levantó la mano y dijo “yo también quiero”. Se sintió excluido. Solo que no le contaron al zacatecano que AMLO sólo mencionó a algunos de sus gabinete y no a todos los posibles aspirantes. Porque añadió que también había gobernadores, líderes y legisladores, con capacidad para representar a la Cuarta Transformación. Aclaró que Presidente que sólo era el “destapador” pero que su “corcholata” (el candidato o candidata seleccionados) sería el que escogiera la gente. ¿Será por encuesta?
DESDE EL TAPANCO
MUY ATENTO ESCUCHÓ EL GOBERNADOR interino Carlos Merino el tercer informe presidencial. Se hizo acompañar entre otros de sus nuevos colaboradores: el secretario de Gobierno, Guillermo del Rivero; la coordinadora general ejecutiva Malú Somellera; el secretario Técnico, Juan Carlos Castillejos, y su secretario particular, Pancho Trujillo Navarro.
