Como se recordará José del Pilar Córdova permanece como dirigente de la sección 44 desde 1992. El 5 de marzo de 1993 es destituido como secretario general por el entonces Presidente del Consejo de Vigilancia, Mario Ross. Meses después llega a la dirigencia nacional, Carlos Romero Deschamps, el 26 de junio de 1993, y apoya a Pilar Córdova a su regreso a la secretaria general. En 1994 obliga a los trabajadores a comprar acciones de un terreno cerca del aeropuerto, en acciones de 500 pesos, como socios de lo que posteriormente seria La Palapa. En los años subsecuentes, fue jubilándolos, hasta quedarse con la construcción hecha por transitorios que ahí realizaban su militancia.
En el año 2003, fue denunciado, junto con otros funcionarios, de ser el autor intelectual del fraude a Pemex conocido como Lentegate, cientos de millones de pesos fueron sustraídos del Complejo Nuevo Pemex, y donde el Jurídico denuncio el caso ante la P.G.R. asignándole el número de averiguación 095-2003. En ese caso más de 300 trabajadores fueron rescindidos de sus contratos por presentar facturas escaneadas para el cobro de lentes hasta por 25 mil pesos.
La impunidad, hizo su aparición al ser considerado el “dedo chiquito” de Romero Deschamps. En el año 2007, siendo diputado local, AMLO, acudió al Congreso del Estado en un cayuco, a solicitar apoyo para los afectados de las inundaciones. José del Pilar Córdova. acompañado de un grupo de choque, lo hicieron huir. Esa acción fue premiada por Romero Deschamps dándole dos diputaciones Federales y otra local, así como lo hizo integrante del Consejo de Administración de Pemex, donde aprobó y autorizo la compra de la empresa chatarra Agro nitrogenados. Y hasta la fecha, ya estando AMLO como Presidente de México, en los aniversarios de la Expropiación Petrolera ha criticado, en plantón, la administración de Pemex, y del Gobierno de la 4 T. Y a 29 años de estar de dirigente en la sección 44, nunca ha rendido cuentas a sus agremiados de lo que recibe por concepto de cuotas y de la renta del transporte. Y sigue riéndose de la Justicia. En fin.
