El aspirante a la sección 26 del S.T.P.R.M. Wilber Alberto Santiago Jiménez, quien va en formula con Olimpo Aguillón, pareciera reflejar peligro para los caciques petroleros Carlos Jiménez Hernández, y Manuel Moreno, caciques de la sección 26 del sindicato petrolero que, a toda costa, tratan de evitar que avance la popularidad de los abanderados del Grupo Movimiento Petrolero de Regeneración Sindical, quienes han dado muestra de un espíritu sindicalista. Pero la frase que dijo Wilber Alberto Santiago, en una de sus reuniones, y que causo enojo, a los caciques, y a quienes pretenden dejar, le cuide las espaldas, fue, “el fin es evitar una lucha interna, desgastante y divisionista. Una de nuestras metas a cumplir, es que haya democracia, que existan elecciones democráticas y candidatos independientes, no oficiales, pero sin perder de vista, que el adversario a vencer, está fuera de nuestro grupo Movimiento Petrolero de Regeneración Sindical.”
Esa frase, publicada en esta columna del domingo 24 de octubre, hizo que sus adversarios, a las órdenes de Carlos Jiménez Hernández, iniciaran guerra sucia contra la formula Wilber-Olimpo, en las redes sociales, pero cauteloso, Wilber y su equipo, no contestaron, ya que recordaron aquella frase, “nunca serás criticado por alguien, que este haciendo más que tú, solo serás criticado por alguien, que este haciendo menos, o nada”
Pero pareciera que el aspirante a la secretaría general, de la sección 26, Wilber Alberto Santiago, solo los “testereo,” como dice el Presidente de México, AMLO, y solito, los aspirantes, que están a las órdenes de los caciques, se descubrieron, y tratan de impedir el cambio en la sección 26, la rendición de cuentas, las auditorías a la Comisión de Contratos, a la Caja de Ahorros y a la renta de inmuebles, así como que se respete la última plaza para los que se jubilen y que promete Wilber Alberto Santiago, de llegar, a la secretaria general de la sección 26.
Hacerle una auditoria a la Comisión de Contratos es saber a qué empresarios y contratistas pertenecen las unidades que Carlos Jiménez Hernández le renta a Pemex, y cuáles y cuantas, son de él, usando la autonomía sindical y la sumisión de sus agremiados. Se sabría que empresario es dueño de las camionetas blindadas, y los intereses que existen, con ese personaje.
También se sabría el porqué, si cada unidad de transporte, que Carlos Jiménez, le renta a Pemex, cobra mensualmente alrededor de 150 mil pesos mensuales, no les reparten utilidades a los trabajadores a fin de año. Parte de eso, es lo que trata de evitar, Carlos Jiménez, el secretario general, de la sección 26, que se descubra el “cochinero” y el saqueo que existe, con las auditorias que prepara el aspirante a dirigir la sección 26, Wilber Alberto Santiago. En fin.
