(Profesor e Investigador de la DACSYH de la UJAT)
Tradicionalmente, el 12 de octubre se conmemora en México, el Día de la Raza. Pero les informo, que esa idea no es producto del conocimiento histórico y, sí de una festividad inventada, primero por los españoles y, en México, por el Estado posrevolucionario, a través de la Secretaria de Educación y el proyecto que impulsó Vasconcelos.
También, esa idea se asocia con otros dos supuestos hechos históricos, con la interpretación de que, a partir del 12 de octubre de 1492, cuando Colón llegó a unas islas de las Antillas, que por cierto, que creyó que eran parte del archipiélago adyacente a Cipango y Catay, o sea Japón, se inició El Encuentro de dos Mundos. La otra idea, que también es falsa, es creer que a partir de esa fecha se descubrió América.
El 12 de octubre de 1492, Colón solo llegó a las islas de las Antillas, no las descubrió, porque el acto de llegar a un lugar es muy distinto al acto de descubrir algo. Colón no pudo descubrir lo que hoy llamamos América, porque nunca tuvo conciencia de su existencia, nunca tuvo conocimiento de la naturaleza singular de las tierras y de los habitantes a donde había llegado. Solo se limitó a describirlas, creyendo que eran una parte de Asia.
Así, nombrar, bautizar y ponerle un significado a la fecha del 12 de octubre, relacionado con el concepto de descubrimiento, es un error. Desde la década de los 50´s, el historiador mexicano Edmundo O’Gorman demostró que no podemos llamar al acto de Colón como un hecho de descubrimiento, en su libro La invención de América. Texto, que hasta la fecha, no ha sido contradicho.
En esa misma perspectiva, ponerle a la fecha del 12 de octubre un significado como el de: Encuentro de dos Mundos, tampoco corresponde a una interpretación coherente sustentada en los hechos históricos. Ya que Colón y sus acompañantes fueron parte de un proyecto de expansión y de colonización, que fue violento y destructivo para los habitantes originarios.
Los españoles no vinieron a lo que hoy llamamos América, con la idea de encontrarse con seres que pudieran tratar como iguales, no convivieron con ellos respetando su cultura y sus diferencias. El español llegó a América a someter y explotar a sus habitantes originarios; llegó a quitarles sus posesiones violentamente; llegó a explotarlos en las plantaciones y las minas bajo formas de esclavitud. Todo, bajo la premisa de que el español era un ser superior y civilizado y, los habitantes originarios de estas tierras: salvajes, atrasados, idolatras e ignorantes.
Bajo esa lógica, tampoco podemos llamar el 12 de octubre como el Día de la Raza, porque no hay argumentos históricos que sostengan ese planteamiento; como ya dije, fue un invento de los españoles y del Estado posrevolucionario en México; así, al igual que la idea del Encuentro de dos Mundos, la frase del Día de la Raza, fue una elaboración del discurso político y no de la historia, ni del conocimiento histórico.
Por último, hay que aclarar que la idea del Encuentro de dos Mundos, fue una frase acuñada por los gobiernos de habla hispana, para conmemorar en 1992, los 500 años de la llegada de Colón a las Antillas. Fue una frase diplomática elaborada para no herir susceptibilidades y que todos estuvieran contentos; frase que escondió, de fondo, la brutalidad, la violencia y el despojo de la colonización española y portuguesa en América.
Fue una frase impugnada por muchos historiadores, filósofos, antropólogos y sociólogos: O’Gorman, Leopoldo Zea, Villoro, Bonfil Batalla, Galeano, Ribeiro, entre muchos otros, que rechazaron la conmemoración de los llamados 500 años del Encuentro de dos Mundos; porque era una frase sin sustento histórico, sociológico, lingüístico, antropológico y filosófico.
Así, por lo expuesto, solo me queda decirles que para que no les engañen y los confundan con frases huecas y sin contenido o sentido histórico, frases que vienen del discurso político, la enajenación, la ideologización y las invenciones de quienes tienen el poder; los invito a estudiar historia y a preguntarle a los historiadores, sobre los sucesos históricos, para tener un conocimiento objetivo y consciente de nuestro pasado.
